Alimentos probióticos

El probiótico es un microorganismo con unas características muy concretas, recubre tu tracto digestivo y apoya la capacidad de tu cuerpo para absorber nutrientes y combatir las infecciones. También se les llama bacterias amigas o buenas bacterias.

Cuando los tomamos son capaces de atravesar nuestro estómago vivos, llegar al intestino e implantarse y desarrollar actividades positivas para nosotros.

Kéfir de leche

Kéfir de leche

Este kéfir se hace con leche. El sabor es parecido al yogur. Se hace fermentando la leche en un hongo que combina bacterias probióticas, contiene de 10 a 34 cepas de probióticos, levaduras, lípidos y proteínas, (a Lactobacillus acidophilus y la levadura (hongo unicelular) Kluyveromyces marxianus) envuelta en una matriz polisacárida, llamada kefiran. En el kéfir la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y se descompone la lactosa en la leche. Es por esto que se dice que puede ser adecuado para quienes son intolerantes a la lactosa pero eso está por demostrar.

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Kéfir de agua

Kéfir de agua

El kéfir de agua tiene bastantes más microorganismos en comparación con el yogur. Se absorbe muy rápido porque es agua con microorganismos y es apta para veganos, vegetarianos, personas con sensibilidades alimentarias (lactosa, celíacos) y personas que siguen dietas específicas como la paleolítica o evolutiva. El kéfir de agua es mucho menos conocido que el de leche pero es mucho más fácil de hacer en casa y es más estable.

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Kéfir con leche de coco

Kéfir con leche de coco

El kéfir de leche de coco es el preferido de los que siguen la dieta paleo y los intolerantes a la lactosa pues no contiene la proteína de la leche pero se consigue generar un yogur rico en fermentos y probióticos que nada tiene que envidiar al Kéfir de leche. Si estás empezando con gránulos deshidratados, necesitarás hidratarlos con leche de animal antes de fermentar con leche de coco.

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Kéfir con agua de coco

Kéfir con agua de coco

El kéfir de agua de coco está hecho con jugo de cocos jóvenes fermentado con granos de kéfir de agua. No es tan alta en probióticos aunque comparte algunos de los probióticos del kéfir lácteo. Tiene un sabor muy bueno por lo que como bebida refrescante para veganos, vegetarianos, personas con sensibilidades alimentarias (lactosa, celíacos) y personas que siguen dietas específicas como la paleolítica o evolutiva es ideal.

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Yogur de leche de cabra u oveja

Yogur de leche de cabra, vaca u oveja

Este es el probiótico más popular. Podemos encontrar  100 millones de bacterias en un yogur. El yogur natural, sin azúcar y ecológico de cabra u oveja aporta péptidos de pequeño tamaño que regulan la tensión y pueden tener cierta acción contra la resistencia a la insulina.<

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Yogur de leche de coco

Yogur de coco

El yogur de leche de coco es apto para todos los públicos, intolerantes a la lactosa e intolerantes a la proteína de la leche animal. Tiene un sabor especatcular y sienta de maravilla.

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Kombucha

Kombucha

El kombucha es una bebida fermentada probiótica, una colonia simbiótica de bacterias y levadura que ayuda a hacer mejor la digestión. Es una fermentación efervescente del té negro que se inicia utilizando un SCOBY. Se puede comprar o hacer en casa. Sabe un poco a vinagre pero es muy buena porque ayuda al sistema inmunitario, el sistema digestivo y ayuda a desintoxicar el hígado estudio.

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Kvas

Kvas

El Kvas es una bebida fermentada tradicional del este de Europa muy antigua. Se elabora con centeno o malta. Hoy en día se hace con remolacha fruta, junto con otros vegetales de raíz como zanahorias. Tiene un sabor bastante agrio aunque es muy bueno porque aporta muchas bacterias lácticas y tiene beneficios como que limpia la sangre y el hígado.

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Miso

Miso

El Miso es una pasta de habas de soja, cebada y arroz fermentada mayoritariamente por Lactobacillus acidophylus, es una pasta de color rojo, blanco o marrón oscuro con una textura mantecosa. Es un pilar de la cocina tradicional japonesa y la cocina macrobiótica pues regula la digestión y da energía al cuerpo. Vale con disolver una cucharada de miso en agua caliente y tendrás tu cantidad de probióticos diaria.

Tempeh

Tempeh

El tempeh es también soja fermentada y se parece al queso fresco. Se puede ahumar, freír, hacer a la plancha. Da mucho juego en cocina de veganos y vegetarianos y es muy apreciado como fuente proteica.

Aceitunas y encurtidos

Aceitunas y encurtidos

Al poner las aceitunas y pepinillos en salmuera y se convierten en probióticos pues aparecen levaduras y bacterias lácteas que eliminan el amargor y hacen más blanda la textura de la piel. No tiene tantas propiedades como el yogur pero está muy rico y aumentamos la biodiversidad intestinal ademá de aportarnos una fuente probiótica.

Queso

Queso

Tomar queso de oveja y de cabra sin pasteurizar aporta probióticos, incluyendo los grupos thermophillus, bifudus, bulgaricus y acidophilus. Tiene las mismas propiedades que el yogur. Podemos encontrar 100 millones de bacterias en un queso igual que en el yogur. Es apto para vegetarianos pero no para veganos.

Chucrut, Sauerkaut o col fermentada

Chucrut, Sauerkaut o col fermentada

El Chucrut, Sauerkaut está hecho de col o repollo fermentado con sal y su propia agua. Se hace a través del proceso Dry salting. Tiene muchos ácidos orgánicos, es rico en vitamina C enzimas digestivas. Es una fuente de bacterias naturales de ácido láctico como el lactobacillus apto para veganos y vegetarianos y con un gran poder prebiótico.

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Cebolla encurtida o fermentada

Cebolla encurtida o lacto- fermentada

La cebolla fermentada o también llamada cebolla encurtida es un alimento lactofermentado que puedes usar para aliñar rápidamente tus ensaladas e incluso para acompañar en carnes y pescados. Es un proceso que ayuda a conservar tus cebolla durante meses además de mejorar tus digestiones gracias a los Lactobacillus que te aporta.

Ver cómo hacer Cebolla lacto-fermentada

Zanahoria lacto-fermentada

Zanahoria encurtida o lacto-fermentada

El consumo de alimentos fermentados beneficia al sistema digestivo y si los puedes hacer tú mismo todavía mejor. Si pinchas en el link de abajo te enseñaré a fermentar zanahorias con el método brining, usando tan solo agua y sal. Además es una manera fácil de tener siempre zabnahoria en palitos para tus ensaladas o comidas.

Ver cómo hacer Zanahoria encurtida

Masa madre

Masa madre

La masa madre es un cultivo simbiótico de las levaduras que están presentes naturalmente en alimentos, como los cereales, en especial levaduras como la Saccharomyces cerevisiae, responsable también de la fermentación del vino y la cerveza, y bacterias presentes en el medio ambiente. Tradicionalmente se prepara con cereales como el trigo o centeno sin embargo, la masa madre libre de gluten, hecha con harina de arroz, avena o teff, funciona igual y además contiene nuevas cepas de Lactobacillus y levaduras estudio.

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Microalgas

Microalgas: Espirulina, chorella o alga kombu

Las algas están consideradas un superalimeto, son los vegetales que nos ofrece el mar con un valor nutricional muy elevado. Estas algas como la espirulina, el alga kombu o el alga chlorella entre otras, son probióticos naturales, los probióticos del mar que aportarán bifidobacterias a tu sistema digestivo.

Ajo fermentado

Ajo fermentado

El ajo fermentado es un alimento antibiótico que ayuda a mantener el equilibrio bacteriano de la microbiota. Para lacto-fermentar ajo necesitas hacer una salmuera, esto hará que se produzcan las condiciones ideales para que las cepas bacterianas que producen ácido láctico puedan florecer y ayudar a tu microbioma.

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Madre de jengibre

Madre de jengibre

Se le puede llamar madre de jengibre, ginger ale o ginger bug. La madre de jengibre es un fermento, la base para poder hacer una gran variedad de bebidas probióticas y usarlo en la cocina. Puedes hacer cerveza de jengibre, gaseosa natural, vino casero o en recetas como el chutney.

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Kimchi

Kimchi

El Kimchi es una preparación de vegetales fermentados y sazonados con diferentes especias. El vegetal principal es la col china. Existen muchas variantes de este fermentado como en la que se le añade, col, pepinos, ajo, cebolla, pimiento o chile. Tiene un sabor salado y picante y se usa en múltiples platos como sopas y guisos. Contiene ácido láctico, vitamina C y carotenos así como, calcio y vitaminas A, B1 y B2. Hay un estudio que demuestra que contiene una cepa que es antagonista de la Helycobacter pylori

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Pepinillos fermentados o pickles

Pickles, pepinillos lacto-fermentados

Hay varias maneras de fermentar los pepinillos, sin embargo nosotros vamos a hacerlo a la manera tradicional, con sal y agua, los vamos a lacto-fermentar. Lacto se refiere a las bacterias, las que viven el la piel del pepinillo, que producen ácido láctico. Este ácido láctico hace que el fermento tenga un PH bajo y que le dé ese sabor agridulce que te enganchará y hará las delicias de toda la familia.

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